La nueva Secretaria General del PP se refirió a Rajoy como el “Capitán de ese gran barco que es el PP”. Capitán de un barco sin rumbo, a la deriva, que ha hundido en dos elecciones. Capitán con pata de palo, cojo de ideas. Capitán con garfio, sin propuestas de gancho, ni manos que sellen consensos. Capitán con parche, sin la mirada positiva por la que apuesta España, ciego y ajeno a la realidad. Sí, en algo coincido con el PP, Rajoy es un Capitán, pero un mal Capitán.
Ese marinero de aguas turbias y revueltas decía este fin de semana que en el 37 Congreso Federal del PSOE no se ha hablado de temas que de verdad importan a los ciudadanos, como si su congreso nos hubiera resuelto la vida a los españoles.
Pues bien, yo creo que los centenares de ciudadanos que están postrados en camillas y piensan en una muerte digna, sí están interesados. Yo creo que esos miles de inmigrantes que contribuyen al buen funcionamiento y crecimiento de nuestras ciudades también tienen derecho a decidir quiénes les gobiernan. ¡Son miles de personas!. Yo creo que los jóvenes, que sentimos una gran preocupación por el cambio climático, sí que estamos interesados en que los políticos discutan y propongan soluciones para que nuestro Gobierno actúe y de ejemplo a otros gobiernos. Nos llena de orgullo saber que nuestro Presidente asiste a las cumbres internacionales con este asunto incluido en su discurso. Y creo, finalmente, que lo que no nos importa un bledo es “ese barco que es el PP” y que marcha a la deriva, ni los capitanes, ni los piratas que querían asaltarlo. Lo que de verdad nos trae absolutamente sin cuidado son las peleas internas del PP. Los populares discutieron en su congreso sobre ellos, esencialmente de ellos. Fue un debate de ellos y para ellos. Y es que ese es su proyecto: ellos mismos y el poder. Sin embargo, en nuestro Congreso no hablamos de nosotros, sino de los ciudadanos, de cómo mejorar sus vidas, de cómo extender sus derechos, de qué soluciones nuevas podemos aportar para esos grandes problemas del día a día de nuestros ciudadanos. Fue un Congreso socialista, de izquierdas, del pueblo.
No le admito lecciones a alguien que siempre se ha confundido de discurso, al que los ciudadanos no le han dado la oportunidad de gobernar en dos ocasiones precisamente porque nunca ha dicho con claridad lo que piensan él y su partido sobre los temas que de verdad interesan. ¿Qué piensa el PP de todo esto? ¿Por qué no pueden votar los inmigrantes, que se han convertido en el motor de nuestra economía? ¿Por qué no hablar de la muerte digna? ¿Por qué no tratar sobre el aborto? ¿Por qué se oponen cuando se trata de hablar de la extensión de derechos, como ocurrió en la legislatura pasada con la ley de matrimonios homosexuales? Si es que quieren ser una opción de gobierno, pero no sabemos cómo quieren gobernar. ¿Qué nos propone el Sr. Rajoy? Tanto que se le llena la boca hablando de economía, ¿alguien sabe cómo asumiría él la crisis? ¿Qué piensa Rajoy del cambio climático, qué nos proponen su primo y su partido? ¿Cuál es la política social que quiere, si es que la quiere? Díganme, ¿Saben ustedes qué propone el Sr. Rajoy?
El PP es un partido antiguo, de derechas, y con un proyecto caduco; por eso jamás comprenderá que la izquierda genere debates y sea un laboratorio de ideas, que plantee cuestiones como en su día hizo con el matrimonio homosexual y la ley de dependencia, o como ahora hace, de la eutanasia, del voto inmigrante, del aborto, de sostenibilidad, etc. También por ello los ciudadanos han confiado en nosotros para gobernar tantas veces, y tan pocas en el Partido Popular.
Lo siento, pero no admito lecciones de la derecha de este país. Porque, que nadie lo dude, el PP es un partido que siempre ha intentado girar al centro y ha terminado, siempre, en la derecha. Su gaviota es un ave bicéfala, y eso confunde mucho. Tanto giro al centro, y tanto giro desesperado y definitivamente frustrado, acaba por marear. No son capaces de parecerse a la ciudadanía, de definirse y decir sin complejos quienes son y que quieren. Los españoles quieren ideas, quieren proyectos, quieren derechos, quieren un Gobierno moderno, atrevido, valiente, innovador, de futuro. Quieren un Gobierno del PSOE, que integre, que escuche, que debata, que progrese. Un Gobierno del siglo XXI.
Ese marinero de aguas turbias y revueltas decía este fin de semana que en el 37 Congreso Federal del PSOE no se ha hablado de temas que de verdad importan a los ciudadanos, como si su congreso nos hubiera resuelto la vida a los españoles.
Pues bien, yo creo que los centenares de ciudadanos que están postrados en camillas y piensan en una muerte digna, sí están interesados. Yo creo que esos miles de inmigrantes que contribuyen al buen funcionamiento y crecimiento de nuestras ciudades también tienen derecho a decidir quiénes les gobiernan. ¡Son miles de personas!. Yo creo que los jóvenes, que sentimos una gran preocupación por el cambio climático, sí que estamos interesados en que los políticos discutan y propongan soluciones para que nuestro Gobierno actúe y de ejemplo a otros gobiernos. Nos llena de orgullo saber que nuestro Presidente asiste a las cumbres internacionales con este asunto incluido en su discurso. Y creo, finalmente, que lo que no nos importa un bledo es “ese barco que es el PP” y que marcha a la deriva, ni los capitanes, ni los piratas que querían asaltarlo. Lo que de verdad nos trae absolutamente sin cuidado son las peleas internas del PP. Los populares discutieron en su congreso sobre ellos, esencialmente de ellos. Fue un debate de ellos y para ellos. Y es que ese es su proyecto: ellos mismos y el poder. Sin embargo, en nuestro Congreso no hablamos de nosotros, sino de los ciudadanos, de cómo mejorar sus vidas, de cómo extender sus derechos, de qué soluciones nuevas podemos aportar para esos grandes problemas del día a día de nuestros ciudadanos. Fue un Congreso socialista, de izquierdas, del pueblo.
No le admito lecciones a alguien que siempre se ha confundido de discurso, al que los ciudadanos no le han dado la oportunidad de gobernar en dos ocasiones precisamente porque nunca ha dicho con claridad lo que piensan él y su partido sobre los temas que de verdad interesan. ¿Qué piensa el PP de todo esto? ¿Por qué no pueden votar los inmigrantes, que se han convertido en el motor de nuestra economía? ¿Por qué no hablar de la muerte digna? ¿Por qué no tratar sobre el aborto? ¿Por qué se oponen cuando se trata de hablar de la extensión de derechos, como ocurrió en la legislatura pasada con la ley de matrimonios homosexuales? Si es que quieren ser una opción de gobierno, pero no sabemos cómo quieren gobernar. ¿Qué nos propone el Sr. Rajoy? Tanto que se le llena la boca hablando de economía, ¿alguien sabe cómo asumiría él la crisis? ¿Qué piensa Rajoy del cambio climático, qué nos proponen su primo y su partido? ¿Cuál es la política social que quiere, si es que la quiere? Díganme, ¿Saben ustedes qué propone el Sr. Rajoy?
El PP es un partido antiguo, de derechas, y con un proyecto caduco; por eso jamás comprenderá que la izquierda genere debates y sea un laboratorio de ideas, que plantee cuestiones como en su día hizo con el matrimonio homosexual y la ley de dependencia, o como ahora hace, de la eutanasia, del voto inmigrante, del aborto, de sostenibilidad, etc. También por ello los ciudadanos han confiado en nosotros para gobernar tantas veces, y tan pocas en el Partido Popular.
Lo siento, pero no admito lecciones de la derecha de este país. Porque, que nadie lo dude, el PP es un partido que siempre ha intentado girar al centro y ha terminado, siempre, en la derecha. Su gaviota es un ave bicéfala, y eso confunde mucho. Tanto giro al centro, y tanto giro desesperado y definitivamente frustrado, acaba por marear. No son capaces de parecerse a la ciudadanía, de definirse y decir sin complejos quienes son y que quieren. Los españoles quieren ideas, quieren proyectos, quieren derechos, quieren un Gobierno moderno, atrevido, valiente, innovador, de futuro. Quieren un Gobierno del PSOE, que integre, que escuche, que debata, que progrese. Un Gobierno del siglo XXI.
Así las cosas, señores del PP, adelante. Sigan hablando sobre ustedes, que nosotros nos dedicaremos a gobernar para los ciudadanos.
1 comentarios:
¡Qué gran artículo!
De verdad, muy bueno. Ideas clara(que nosotros sí que las tenemos) y lo demás tonterías.
Mientras unos trabajan por mejorar la sociedad, otros se preocupan por dividirla y mientras unos luchan por garantizar más derechos, otros se dedican a despreciarlos.
Seguramente será por eso que unos están en el gobierno y otros no.
Y por la actitud que están adoptando, me da a mi que les quedan unos cuantos años más de oposición.
Y mientras tanto, como bien has dicho en tu artículo, "nosotros nos dedicaremos a gobernar para los ciudadanos"
¡Un saludo, compañero!
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