12/06/2008

La feroz urgencia del ahora

Hay mucha gente sorprendida de la peculiaridad climática y meteorológica de este verano. Sorprende todavía más esa repentina preocupación y la indiferencia con la que la afrontamos. Debemos irnos acostumbrando, porque en Europa la naturaleza está enfurecida. De los 21 años más cálidos que se recuerdan, veinte han tenido lugar en los últimos 27 años, las precipitaciones se han incrementado un 20% en gran parte del planeta, los kilómetros cuadrados desertificados crecen como la espuma, etc. Todo parece indicar que el problema empeora a un ritmo estrepitoso. Y así lo hemos podido comprobar este año. De hecho, este artículo lo escribo mientras veo desde mi ventana cómo cae una gran tromba de agua, inusual en estas fechas.

Resulta evidente, si se observa el mundo a nuestro alrededor, que se están produciendo cambios muy profundos e irreversibles a consecuencia del cambio climático. Casi todos los glaciares del mundo se están fundiendo. Y a medida que los océanos se calientan, las tormentas van tornándose cada vez más fuertes. Las grandes tormentas que se desarrollan tanto en el Atlántico como en el Pacífico, desde la década de los setenta han aumentado un 50% su duración e intensidad. A consecuencia de estos problemas, en 2004 hubo que reescribir los libros de texto científicos, puesto que decían que era imposible la aparición de huracanes en el Atlántico Sur. Ese año, por primera vez en la historia, un huracán azotó Brasil.

No sólo es un problema el calentamiento de las aguas, sino su crecimiento. Aproximadamente el 40% de Groenlandia ya se ha derretido. Si la capa de hielo de dicha región se fundiera o quebrara y se deslizara hacia el océano, el nivel del mar subiría en todo el mundo. Más de 20 millones de personas tendrían que ser evacuadas de Pekín, 40 millones de Shangay, 60 millones de Bangladesh… En Holanda, donde el aumento del nivel del mar sería absolutamente devastador, han diseñado ya un modelo de casa flotante.

Habría que volver a dibujar los mapas del mundo. Estamos siendo testigos de un choque sin precedentes entre nuestra civilización y la Tierra. Quizá no seamos conscientes del problema. Hablamos de la supervivencia de la Tierra, nuestro futuro y el de las generaciones venideras. Todos los triunfos y tragedias. Todas las guerras. Todas las hambrunas. Todos los grandes avances. Es nuestro hogar, y es lo que está en juego. Nuestra capacidad para vivir en el planeta Tierra, para tener un futuro como civilización. Se trata de una cuestión moral.

Martin Luther King dijo: “Ahora nos enfrentamos al hecho, amigos míos, de que el mañana es hoy. Estamos frente a la feroz urgencia del ahora. En este dilema de la vida y la historia que se despliega ante nuestros ojos, existe algo como llegar demasiado tarde”. En mi opinión, la era de las postergaciones, de las acciones ineficaces, las medidas paliativas y desconcertantes, está llegando a su final. Y en su lugar, estamos entrando en un periodo de consecuencias.

Llegamos a la Luna, uno de los ejemplos más inspiradores de lo que podemos hacer cundo nos lo proponemos. La decisión es nuestra. Es el momento de que la sociedad se movilice y obligue a sus gobiernos a fijarse en otras amenazas que vallan más allá del terrorismo y a ha hacer del siglo XXI un tiempo de optimismo y esperanza.

¿Qué opina de todo esto el Sr. Ginés Sánchez, Concejal de Cambio Climático? ¿Entiende ya el porqué de las medidas que le propusimos de destinar el 1% de las multas que recauda el Ayuntamiento a la creación de un fondo para combatir el cambio climático? Seguiremos planteando propuestas sobre este asunto, Orihuela tiene mucho que decir acerca de la sostenibilidad, porque a veces, los grandes desafíos y las grandes cuestiones tienen respuestas sencillas.

La responsabilidad es nuestra. El futuro es nuestro.

3 comentarios:

ROJILLO dijo...

Nos equívocamos poniendote en cultura, el medio ambiente es lo tuyo.

Manuel dijo...

nunca digas (menos en Orihuela), este cura no es mi padre, ni esta polla no me coge

Anónimo dijo...

piensa globalmente, actua localmente, y eso hace jjss de orihuela.
Un besazo victor y a por ese 1%