El viernes pasado conmemoramos el 66 aniversario de la muerte de Miguel Hernández.
Yo participé en el acto organizado por la Asociación Cultural Orihuela 2010, asociación a la que pertenezco desde poco después de su fundación. El acto se llamaba “poemas al cielo” y consistía en que los más pequeños escribían una poesía de Miguel en una postal y la ataba a un globo. Tras la lectura de un poema, todos los globos inundaban el cielo de luz y de poesía, de forma conjunta, volando con la libertad que añoraba y defendía con tanto ahínco Miguel Hernández.
Original y bonita, así fue aquella actividad. Los más pequeños rindieron homenaje a nuestro insigne poeta con ilusión e interés, lo que me llenó de orgullo y alegría.
Hoy quiero hablar de quienes se afanan por desmontar esas alegrías. Quiero hablar de quienes no trabajan para demostrar su valía, sino para intentar que los otros no la muestren. Trabajan sucio, ponen zancadillas a los que tienen ilusiones porque ellos la perdieron hace mucho. Siempre ganan las elecciones, pero también pierden siempre la vergüenza, la razón, las nuevas ideas y la ilusión.
Hablo del PP de Orihuela, y de su carrera por deslegitimar el nombre de la Asociación Cultural Orihuela 2010. Aprovechan su poder para dificultar la tarea de esta asociac
ión, quizá por el hecho de estar presidida por una edil socialista, quizá porque puede “quitar protagonismo” al Ayuntamiento, o posiblemente porque su enorme cantidad de proyectos pone en evidencia la falta de imaginación e interés por la celebración del centenario del poeta. Creo, sin embargo, que organizar actividades culturales que ayuden a proteger y difundir la obra y la figura de Miguel Hernández no es nada que deba reprocharse, sino agradecerse. Aunque fuese tarea del gobierno municipal, la participación ciudadana es una muestra de compromiso social y de voluntad de colaborar para que Miguel Hernández se convierta en la figura de Orihuela, y de España en 2010.
Yo participé en el acto organizado por la Asociación Cultural Orihuela 2010, asociación a la que pertenezco desde poco después de su fundación. El acto se llamaba “poemas al cielo” y consistía en que los más pequeños escribían una poesía de Miguel en una postal y la ataba a un globo. Tras la lectura de un poema, todos los globos inundaban el cielo de luz y de poesía, de forma conjunta, volando con la libertad que añoraba y defendía con tanto ahínco Miguel Hernández.
Original y bonita, así fue aquella actividad. Los más pequeños rindieron homenaje a nuestro insigne poeta con ilusión e interés, lo que me llenó de orgullo y alegría.
Hoy quiero hablar de quienes se afanan por desmontar esas alegrías. Quiero hablar de quienes no trabajan para demostrar su valía, sino para intentar que los otros no la muestren. Trabajan sucio, ponen zancadillas a los que tienen ilusiones porque ellos la perdieron hace mucho. Siempre ganan las elecciones, pero también pierden siempre la vergüenza, la razón, las nuevas ideas y la ilusión.
Hablo del PP de Orihuela, y de su carrera por deslegitimar el nombre de la Asociación Cultural Orihuela 2010. Aprovechan su poder para dificultar la tarea de esta asociac
ión, quizá por el hecho de estar presidida por una edil socialista, quizá porque puede “quitar protagonismo” al Ayuntamiento, o posiblemente porque su enorme cantidad de proyectos pone en evidencia la falta de imaginación e interés por la celebración del centenario del poeta. Creo, sin embargo, que organizar actividades culturales que ayuden a proteger y difundir la obra y la figura de Miguel Hernández no es nada que deba reprocharse, sino agradecerse. Aunque fuese tarea del gobierno municipal, la participación ciudadana es una muestra de compromiso social y de voluntad de colaborar para que Miguel Hernández se convierta en la figura de Orihuela, y de España en 2010.¿Será que Pepa Ferrando, Concejala de Cultura, pretende acaparar todo el protagonismo aunque ello suponga dejar al margen a tantos y tantos oriolanos que quieren colaborar? ¿Qué intereses subyacen en esa postura? ¿Por qué se empeñan en convertir este tipo de eventos en negocios? ¿Por qué no puede haber una Asociación que trabaje por y para la cultura?
Un Ayuntamiento que pretende hacer de la cultura un negocio atenta contra la dignidad de las personas y contra el sentido común. Un Ayuntamiento cuyo interés cultural es únicamente el lucro, dice mucho de su gobierno y de su calidad ética.
En las últimas municipales Mónica dijo que Miguel murió pidiendo agua, murió de sed. No seré yo quien tome en vano la palabra del poeta, faltaría más. Pero quien haya leído su obra, quien conozca su trayectoria y quien sepa de su vida, entenderá que esa afirmación es rotundamente falsa. Digan lo que digan, Miguel no murió pidiendo agua, murió pidiendo libertad. Utilizaron a Miguel Hernández, y lo utilizarán ahora. Creo, por ello, que un gobierno municipal que pretende colgarse una medalla que es mérito de todos los oriolanos no merece ser gobierno municipal, francamente. Defraudan, dañan, avergüenzan.
En fin, ocurra lo que ocurra, los oriolanos sabrán juzgar. Yo quiero que el centenario del nacimiento de nuestro poeta sea una conmemoración municipal, enmarcada en la unidad y la festividad. Quiero que todos trabajemos en una misma dirección, con un mismo propósito: que la Orihuela de Miguel Hernández sea una auténtica Capital Cultural. Y la Asociación Cultural Orihuela 2010 trabaja sin descanso para lograr ese objetivo, y doy fe de ello. Desde aquí, mi más sincero afecto a todos ellos y mi sincero agradecimiento, como oriolano, por su ilusión, esfuerzo y trabajo. Son mi ejemplo a seguir, personas que trabajan por su pueblo y por la cultura sin esperar recompensa alguna. Me siento orgulloso de tod@s ell@s.
1 comentarios:
Este poema de Miguel dice mucho, te lo dejo aqui escrito, espero que te guste:
SENTADO SOBRE LOS MUERTOS
Sentado sobre los muertos
que se han callado en dos meses,
beso zapatos vacíos
y empuño rabiosamente
la mano del corazón
y el alma que lo mantiene.
Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre.
Acércate a mi clamor,
pueblo de mi misma leche,
árbol que con tus raíces
encarcelado me tienes,
que aquí estoy yo para amarte
y estoy para defenderte
con la sangre y con la boca
como dos fusiles fieles.
Si yo salí de la tierra,
si yo he nacido de un vientre
desdichado y con pobreza,
no fue sino para hacerme
ruiseñor de las desdichas,
eco de la mala suerte,
y cantar y repetir
a quien escucharme debe
cuanto a penas, cuanto a pobres,
cuanto a tierra se refiere.
Ayer amaneció el pueblo
desnudo y sin qué ponerse,
hambriento y sin qué comer,
el día de hoy amanece
justamente aborrascado
y sangriento justamente.
En su mano los fusiles
leones quieren volverse
para acabar con las fieras
que lo han sido tantas veces.
Aunque le falten las armas,
pueblo de cien mil poderes,
no desfallezcan tus huesos,
castiga a quien te malhiere
mientras que te queden puños,
uñas, saliva, y te queden
corazón, entrañas, tripas,
cosas de varón y dientes.
Bravo como el viento bravo,
leve como el aire leve,
asesina al que asesina,
aborrece al que aborrece
la paz de tu corazón
y el vientre de tus mujeres.
No te hieran por la espalda,
vive cara a cara y muere
con el pecho ante las balas,
ancho como las paredes.
Canto con la voz de luto,
pueblo de mí, por tus héroes:
tus ansias como las mías,
tus desventuras que tienen
del mismo metal el llanto,
las penas del mismo temple,
y de la misma madera
tu pensamiento y mi frente,
tu corazón y mi sangre,
tu dolor y mis laureles.
Antemuro de la nada
esta vida me parece.
Aquí estoy para vivir
mientras el alma me suene,
y aquí estoy para morir,
cuando la hora me llegue,
en los veneros del pueblo
desde ahora y desde siempre.
Varios tragos es la vida
y un solo trago es la muerte.
Un beso, Rocio
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