11 oct. 2008

"MONIPOLI"

Al margen de las de las opiniones que puedan haber al respecto de la repercusión del más de medio centenar de medidas adoptadas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero sobre esta crisis internacional que estamos sufriendo, no podemos olvidar que el encargo de afrontarla corresponde a todos cuantos asumen responsabilidad de gobierno, ya sea con carácter nacional, autonómico o local.

El Gobierno viene dando desde hace ya unos meses una respuesta contundente a la crisis. Pero, ¿y la Comunidad Valenciana? Forest Camps (disculpen la malítica) ha sido el último presidente autonómico, de los diecisiete, en adoptar medidas; y ha renunciado a la congelación de los sueldos de los altos cargos de la Administración. Vamos, que por interés político ha optado a regañadientes a tomar medidas, pero de su bolsillo no que no se hable. Cuando las cosas se ponen feas no hay dinero para todos, y deciden lo de siempre: que si para alguien tiene que faltar sea para los ciudadanos. Una educación lamentable, un Consell endeudado hasta lo insoportable, un boicot humillante a la Dependencia, una sanidad agonizante... En fin, cosas de la derecha valenciana.

Como bien he dicho, el deber de responder a la crisis financiera reside en cuantos tienen la responsabilidad de gobierno, también a nivel municipal. Pero en Orihuela, esa ciudad sin Ley, con ese equipo de Gobierno sin escrúpulos ni vergüenza, no hay nada de qué hablar. La primera medida que debería tomarse, a vista de las circunstancias es, obviamente, recortar el gasto. Pero, hay un problema: el PP vive de esos grandes derroches, de esos espectáculos vacíos de contenido que quedan tan bien en las fotos.

Un claro ejemplo lo encontramos en la Gala del Deporte. El Sr. Lidón, que además de ser Concejal de Deportes, también lo es de Hacienda, se gastó más de 17 millones de las antiguas pesetas en dos horas de actuaciones para venir a decir que apuestan por el deporte. En mi opinión, mejor hubiera sido gastarse siete millones en la Gala, y diez en ayudas a esos clubes deportivos y becas a los deportistas oriolanos. Parece que juegan a ver quien se gasta más de un plumazo…

Hay otros muchos ejemplos, de entre los que cabe destacar el dineral desembolsado al Orihuela C.F., ni más ni menos que 700.000€. Disparates como aquel nos llevan a pensar a muchos que la irresponsabilidad y la incompetencia son quienes presiden nuestro consistorio.


Se les llena la boca hablando de crisis, cuando Mónica Lorente es la primera que ha cogido al Ayuntamiento por los camales de los pantalones, los ha sacudido hasta caer el último euro, y se lo ha gastado en “pitos y cabalgatas”, en espectáculos vacíos de contenido, en meros escenarios. Ha convertido esto en un casino en el que lo que está en juego es nuestro futuro. La gente hace apuestas en las calles para ver de cuanto será la deuda, o si toda esta triste historia acabará a golpe de martillo de jueces, porque sin antifaz alguno, y con la mejor de sus sonrisas, Mónica Lorente Ramón, Alcaldesa de Orihuela, está saqueando el tesoro público y limpiando cuanto ve por delante. Y siempre diciendo lo mismo: “Zapatero no nos da dinero”.

Si no hay dinero en el cajón es porque lo han despilfarrado, pero permítanme decirles, queridos lectores, que lo que a Orihuela no le falta es dinero, sólo que hay que saber gestionarlo, e invertirlo en actuaciones que repercutan de manera difracta y efectiva en los bolsillos y las vidas de todos los oriolanos. Aquí no falta dinero, falta gente competente y responsable, y sobran saqueadores, vividores y mentirosos.

Lo dicho, no dejan ni los clavos de las puertas. No saben gobernar, no saben gestionar. No les preocupa lo más mínimo la situación de las familias de clase media y baja que tienen problemas para llegar a fin de mes, ni los jóvenes que no pueden acceder a una vivienda, ni los más de 3000 parados que hay en Orihuela, ni quienes cobran las pensiones más bajas. Están haciendo política para ellos, esencialmente para ellos. Están invirtiendo en la fachada mientras dejan que el interior se derrumbe.

Y es que, Srs. del PP, todo tiene su explicación: para ustedes la política no es la grandeza de trabajar por un pueblo, sino que para ustedes es un juego: el “Monipoli”, en el que se inventan sus propias normas de quita y pon. Y nosotros, los ciudadanos, aquellos a quienes pertenecen los billetes que ustedes malgastan como servilletas, somos meros votos con patas a los que intentarán contentarnos dentro de tres años. Quizá ustedes lo vean divertido, pero les puedo asegurar que cifras como las de 3000 parados o imágenes de zonas marginales como las que bordean nuestra sierra podrían quitarle el hipo a cualquiera. Necesitamos que nuestro dinero se invierta en nosotros, y no en una campaña electoral permanente.

No me gustaría estar en su lugar, Sra. Lorente; al menos no en estas condiciones. Si Orihuela es una “Gran Ciudad” (que lo es), debemos notarlo todos, ¿no? Pregúnteles a los vecinos de la costa, a los de la calle Arriba, o a los de San Antón. Dígales que la Orihuela que tienen es la que se merecen. Dígales a los jóvenes que la Orihuela de la que desgraciadamente huyen es una “Gran ciudad”. Siga mintiendo, siga jugando con sus normas, y siga mirando hacia otro lado, que el tiempo y los ciudadanos pondrán a cada uno en su lugar. Ni esto es un juego, ni los ciudadanos somos sus juguetes.

24 sept. 2008

Maratón de estupideces

Siempre que me siento a escribir, cargado de emociones y de ideas, me pasa lo mismo. Nunca se como empezar. Y es que cuando necesito escribir, cuando lo hago por una necesidad que soy incapaz de dominar, cuando empiezo a derrochar ideas y sentimientos, entonces las palabras se borran de mi mente. Es como si me amordazaran, como si perdiera el habla, la capacidad de expresión. Me resulta muy difícil poder definir ciertas sensaciones.

Leía la prensa y notaba cómo la incomprensión se apoderaba de mi mente, desbordándome de interrogantes, hasta hacerme sentir que mi sangre hervía de enfado.

Acerca de la implantación de la asignatura de “Educación par la Ciudadanía” leía a los que dicen llamarse liberales en contra de que se eduque a los jóvenes en derechos, tolerancia, igualdad y libertad. Quisiera saber en qué párrafo de qué página no se habla de valores o de democracia. ¿Temen algo? No lo se, pero levantaron un boicot impresionante a la asignatura de forma intolerable, animando a los ciudadanos a que objetaran la materia. Inocente de mí, me dediqué a pensar en el porqué de esa actitud, y llegué a la conclusión de que todo se trata de intereses partidistas. Un político responsable no puede animar a los ciudadanos a que incumplan una Ley, sea cual sea, porque está aprobada por una mayoría parlamentaria y democrática. Esta asignatura forma parte de una Ley y, por tanto, hay que cumplirla.

Terminé por calmarme cuando asimilé que forma parte del estilo de política de la derecha: el no por el no, la oposición a la transmisión de valores cívicos, y el boicot permanente a las propuestas del Gobierno.

Al ver el fracaso del boicot (sólo el 0’8% de los alumnos que cursan la asignatura en las comunidades gobernadas por el PP la han objetado) decidí calmarme. Sin embargo, mi sangre brotó con muchos más grados de lo habitual cuando los titulares de los periódicos anunciaban otro disparate del PP. Esta vez era Camps, ese Presidente Autonómico que bate récords de estupideces como nunca nadie lo hizo, y que por haber soltado tantas en tan poco tiempo ha conseguido dejar de impresionarme.

Cualquiera hubiera pensado que era una broma, pero no, lo decía enserio: la asignatura se impartirá en inglés. O sea, después de intentar frenarla mediante un Decreto que terminó anulando el Tribunal Superior de Justicia de la Com. Valenciana, ahora decide que se imparte en otro idioma. Pero ¿cómo evaluamos a los alumnos, por su nivel de inglés o por sus conocimientos de la teoría? ¿Y si no saben inglés pero sí conocen el contenido de la asignatura? Pero el problema es mayor, no hay suficiente profesor de inglés cualificado.

El flamante President, tuvo entonces la brillante e ingeniosa idea (él siempre tan acertado) de decidir lo siguiente: un profesor de filosofía imparte la clase y el de inglés la traduce. Sólo de imaginar a un profesor dando la clase y al otro traduciéndola, lo siento si no coinciden conmigo, pero sólo se me viene a la cabeza que se ha producido el mayor disparate pedagógico que ha visto jamás.

Como el profesor de inglés está agotando su horario en clases de EpC, entonces es el de francés quien tiene que impartir las clases de inglés a las que falta el otro. Un disparate tras otro. Quizá es que yo soy tonto, pero no lo entiendo, no me cabe en la cabeza un absurdo, una estupidez tan grande. Es que es increíble y roza lo insultante. Que por cabezonería, por intereses partidistas se esté perjudicando al profesorado y sobre todo al nivel académico de los alumnos valencianos.

Ahora entiendo, después de ver tantísimas cosas, que lo que le pasa a la derecha valenciana es que no le gusta la política pero sí el poder. Tenemos una derecha con una pobre concepción de la democracia, y esto termina por debilitarla. Se instalan en el golpe de Estado permanente, faltando al respeto a sus adversarios políticos, negando información, y reduciendo el número de Plenos en las Cortes.

A veces me pregunto el porqué de muchas cosas, y me exprimo en la ignorancia sin encontrar respuestas. Esto no es política, no hay debate, no hay consensos. Esto insisto, no es política, esto es el concepto erróneo de la política que tiene la derecha de esta tierra.

26 jul. 2008

Con un par...

Asistí al último Pleno antes de vacaciones a sabiendas de que sería un tanto tenso. Supuse, la verdad, que habrían intervenciones jugosas, y no me equivocaba. No obstante, y para no faltar a la verdad, debo decir que este Pleno ha sido uno de los mejores que he visto nunca en directo o en televisión.

Más que una sesión tensa ha sido incluso violenta, y digo violenta porque se ha dado una tunda. No es la primera vez, pero sí la que más me ha llamado la atención. Si bien es cierto que los Plenos suelen demostrar la nefasta y ridícula capacidad (al menos de expresión) del equipo de gobierno, en éste hubo una paliza dialéctica sin precedentes.

Se trataron muchos asuntos, se habló del despilfarro de nuestro dinero (de los “ludópatas del gasto público” como dijo Carlos Bascuñana en una intervención que debo calificar de brillante mientras le temblaba la mano a Lidón), de la subvención de 70.000€ a la asociación Mujeres por el Agua, de los 60.000€ destinados a la petanca y de los solo 6.000€ a deportistas de élite, y de cómo es posible que en dos horas de actuación de Gala del Deporte se gastaran 70 millones de pesetas. Luego dice el Sr. Lidón que el PP apuesta por el deporte. Para mí, sin embargo, apostar por el deporte no es gastar ese dineral en dos horas. Si de verdad tengo ese dinero, con solo 7 millones de pesetas hago una gala igual, sin despilfarrar, y los otros diez millones los reparto entre los clubes deportivos. Eso, para mí, es apostar por el deporte.

Se habló también acerca de los 700.000€ para el Orihuela C.F., algo que no podía pasar por alto. Muchos oriolanos lo piensan, y es cierto: el PP ha perdido ese partido ante la opinión pública. ¿Que de mi bolsillo tiene que salir una subvención a un club privado porque no sepa administrarse? ¿Es que estamos locos? No habrá problemas en Orihuela como para tener que desembolsar así porque sí una cantidad que supone tanto esfuerzo al Ayuntamiento. El PSOE quiere que sobreviva el Club, desde luego; pero no así: sin saber quién recibe ese dinero, a dónde va, quién lo gestiona, si se nos devuelve o no, en qué se invierte, etc. Y el PP sí quiere que sobreviva el equipo, pero porque les interesa. Así podrán hacer un nuevo campo de fútbol, ubicado en los terrenos de quien ellos mismos saben perfectamente. Han conseguido hacer del deporte un auténtico negocio.


En el Pleno también se habló del paro. En Orihuela la cifra de parados supera la barrera de los 3.000, algo que no sucedía desde hacía una década. Y no se le ocurre otra cosa a Lidón que decir, textualmente, “no me diga que solucione el problema del paro porque ese no es nuestro problema”, para después echarle la culpa a Zapatero. Cuando había técnicamente pleno empleo en Orihuela la Alcaldesa se engrandecía y se daba golpes en el pecho, y ahora la culpa es del Gobierno de la Nación. Son tan descarados que dejan ver lo que piensan: que el resto de ciudadanos somos tontos; lo cual ofende.

No han preparado ningún plan de choque, ninguna medida para estimular el consumo, ningún programa de actuación para proteger el tejido comercial, ningún programa para la industria, ningún plan de empleo. Aunque por otra parte no se que prefiero, porque como ha dicho el Concejal socialista Carlos Bascuñana, repitiendo las palabras del Presidente del Gobierno, “los planes de choque de la derecha siempre chocan con los mismos, con los trabajadores”. No han hecho nada; pero no lo han hecho porque, sencillamente, no han querido. No les importa lo más mínimo, ya lo ha dicho el PP de Mónica Lorente: “ese no es nuestro problema”.

Ya lo sabemos, Sra. Lorente, todo lo que se salga de su chófer, su coche, sus 60.000€ anuales y su vivienda, le importa más bien poco. El cargo de Alcaldesa le viene grande, de ahí que tenga más asesores (20) que concejales (14). Sra. Lorente, salga de su casa, baje a la tierra, salga a la calle y hable con la gente. Es un consejo. Déjese ver por Orihuela, pero por la verdadera Orihuela y no la de su limbo particular. Aquí hay gente que pasa hambre aunque usted lo ignore, hay miles de personas que no tienen empleo, los hay que no pueden pagar su hipoteca, ni sus estudios. Aquí hay familias con verdaderos problemas, hay zonas de Orihuela auténticamente degradadas estructural y socialmente que requiere una actuación urgente. Aquí hay jóvenes que quieren independizarse, que quieren estudiar, que quieren un trabajo. Aquí hay ancianos que merecen una ciudad con prestaciones, que les atiendan. Hacen falta becas, ayudas económicas, planes integrales para barrios enteros. ¿A qué está jugando? ¿Qué espera? ¿dónde vive? ¿quién se ha creído? Usted está aquí no para enriquecerse, ni para gastar, ni para despilfarrar nuestro dinero. Se equivoca por completo si piensa que mandar equivale a gobernar.


También se habló en el Pleno de la propuesta conjunta de PSOE y Los Verdes, de un nuevo BIC que incluyese la zona de San Juan. Pepa Ferrando, tan alterada como siempre, leyó una intervención casi tan densa como el Quijote en la que explicaba, por si no la conocíamos, la historia de Orihuela, para intentar (no se ni como) afirmar su apuesta por la defensa de nuestro rico patrimonio. En este asunto la estupenda intervención de Ana Mas se limitó a la exposición de más de una decena de fotografías de la casa natal de Miguel Hernández. Fotografías que pondrían los pelos de punta a cualquiera: pintadas en la fachada, desportillados, una puerta tirada en medio del patio, excrementos de perros en las cochineras de la casa, paredes con los huecos de los cables, una bolsa de basura junto a la higuera, etc. Y concluyó diciendo: “esa es su defensa de nuestro patrimonio, Sra. Ferrando”.

Son incapaces de aceptar una propuesta que no se les haya ocurrido a ellos antes, lo cual me parece absolutamente patético y risible, lamentable cuando proviene de un gobierno municipal.

Y la guinda que colmaba el baso, por si no era ya suficiente con todo lo anterior, era la meditada frase de Pepa Ferrando, cuando intervenía en contra de la propuesta del PSOE para el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. Frase comentada incluso por sus propios compañeros, que nos ha dejado a todos sin palabras. Pepa defendía la España “grande y libre”, como Franco. ¡Con un par….!

24 jul. 2008

Más vale tarde que nunca...

El apretón de manos de ayer entre Zapatero y Rajoy, en la puerta del Palacio de la Moncloa, abre la puerta a la esperanza. Dice un proverbio hindú que cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre; y es cierto. Nos encontramos en un momento en el que es necesaria la unidad política para superar toda dificultad, especialmente si del terrorismo se trata.

A decir verdad, aquel apretón de manos no sólo abría la puerta a la esperanza, a mi me despertó cierta sorpresa. Me costaba creérmelo. Si bien Zapatero es el Presidente del Gobierno que más veces se ha reunido con el líder de la oposición, es cierto también que jamás había escuchado a Rajoy dar un apoyo tan explícito al Gobierno en materia antiterrorista. Desde aquí, por tanto, mi sincera enhorabuena por haberse dado cuenta (más vale tarde que nunca) de que con la política de la crispación no llegaría nunca a ninguna parte. Su derrota electoral parece haberle abierto los ojos, sólo falta saber cuánto tardará en cerrarlos.

Poca gente lo recuerda, pero en su discurso de investidura de la legislatura anterior el Sr. Rajoy ya le ofreció a Zapatero su apoyo. Precisamente por ello creo que acabará cerrando de nuevo los ojos. Mientras ellos crispaban y no proponían nada (en cuatro años no hicieron una sola propuesta de contenido económico, social o de futuro a los españoles) nosotros permitíamos y facilitábamos que se crearan dos millones y medio de empleos, que subieran el salario mínimo, las pensiones mínimas y las becas. Mientras el PP nos descalificaba hasta la injuria en muchas ocasiones, nosotros mejorábamos la vida de las familias con leyes como la de la dependencia, extendiendo la educación infantil, abriendo la posibilidad de permisos de paternidad, mejorando la educación y la sanidad. Y mientras nos insultaban, extendíamos los derechos a los trabajadores autónomos, a los trabajadores agrarios, a las parejas homosexuales, a los emigrantes y a los guardias civiles. Mientras sembraban la desunión entre los españoles, nosotros reforzábamos el Estado Autonómico y, por tanto, España.

Y cuando los fantasmas que agitaron y las mentiras que describieron sobre España, sobre la familia, sobre la educación, sobre que el despilfarro ya no daban más de sí, se dedicaron desde un primer momento a hacer oposición con el terrorismo. A eso han dedicado sus mejores afanes, toda su energía. Han puesto toda la energía de lo que son capaces solo para una cosa en estos cuatro años, para hacer oposición, nada más y nada menos en la lucha contra el terrorismo y en un intento del Gobierno por ver el fin de la violencia en este país. Eso es lo que han hecho principalmente durante cuatro años.

Solo les quedaba eso. No les quedaba nada. Nada ni tenía, ni tiene que ofrecer al país, después de la oposición bronca, basada en predecir catástrofes que nunca se cumplieron, en mentiras y en crispación. Solo les quedaba intentar debilitar al Gobierno en la lucha contra ETA. Y puedo decir que he tenido siempre el convencimiento como demócrata de que en materia de terrorismo, hacer oposición no es hacer oposición al Gobierno, es hacer oposición al Estado.

Dicho esto, que no me gustaría que nadie lo pasara por alto, insisto en que me alegro mucho de que rectifique el Sr. Rajoy. Espero que juntos consigamos poder hablar de ETA conjugando el verbo en pasado.

Para terminar, a la banda terrorista ETA quisiera decirle sólo una cosa: retírense porque ya han sido vencidos por la democracia. Dejen de hablarnos de su idea de libertad, lo que hacen ustedes es precisamente vulnerar la libertad de miles y miles de inocentes. Olviden de una vez su idea del País Vasco, porque no es la que quiere la mayoría del pueblo de Euskadi, al menos no de esa forma. Pero, sobre todo, dejen de hablarnos de su modelo de identidad vasca, la única identidad sagrada que cabe es la de la vida.

10 jul. 2008

NO, NO LE ADMITO LECCIONES

La nueva Secretaria General del PP se refirió a Rajoy como el “Capitán de ese gran barco que es el PP”. Capitán de un barco sin rumbo, a la deriva, que ha hundido en dos elecciones. Capitán con pata de palo, cojo de ideas. Capitán con garfio, sin propuestas de gancho, ni manos que sellen consensos. Capitán con parche, sin la mirada positiva por la que apuesta España, ciego y ajeno a la realidad. Sí, en algo coincido con el PP, Rajoy es un Capitán, pero un mal Capitán.

Ese marinero de aguas turbias y revueltas decía este fin de semana que en el 37 Congreso Federal del PSOE no se ha hablado de temas que de verdad importan a los ciudadanos, como si su congreso nos hubiera resuelto la vida a los españoles.

Pues bien, yo creo que los centenares de ciudadanos que están postrados en camillas y piensan en una muerte digna, sí están interesados. Yo creo que esos miles de inmigrantes que contribuyen al buen funcionamiento y crecimiento de nuestras ciudades también tienen derecho a decidir quiénes les gobiernan. ¡Son miles de personas!. Yo creo que los jóvenes, que sentimos una gran preocupación por el cambio climático, sí que estamos interesados en que los políticos discutan y propongan soluciones para que nuestro Gobierno actúe y de ejemplo a otros gobiernos. Nos llena de orgullo saber que nuestro Presidente asiste a las cumbres internacionales con este asunto incluido en su discurso. Y creo, finalmente, que lo que no nos importa un bledo es “ese barco que es el PP” y que marcha a la deriva, ni los capitanes, ni los piratas que querían asaltarlo. Lo que de verdad nos trae absolutamente sin cuidado son las peleas internas del PP. Los populares discutieron en su congreso sobre ellos, esencialmente de ellos. Fue un debate de ellos y para ellos. Y es que ese es su proyecto: ellos mismos y el poder. Sin embargo, en nuestro Congreso no hablamos de nosotros, sino de los ciudadanos, de cómo mejorar sus vidas, de cómo extender sus derechos, de qué soluciones nuevas podemos aportar para esos grandes problemas del día a día de nuestros ciudadanos. Fue un Congreso socialista, de izquierdas, del pueblo.

No le admito lecciones a alguien que siempre se ha confundido de discurso, al que los ciudadanos no le han dado la oportunidad de gobernar en dos ocasiones precisamente porque nunca ha dicho con claridad lo que piensan él y su partido sobre los temas que de verdad interesan. ¿Qué piensa el PP de todo esto? ¿Por qué no pueden votar los inmigrantes, que se han convertido en el motor de nuestra economía? ¿Por qué no hablar de la muerte digna? ¿Por qué no tratar sobre el aborto? ¿Por qué se oponen cuando se trata de hablar de la extensión de derechos, como ocurrió en la legislatura pasada con la ley de matrimonios homosexuales? Si es que quieren ser una opción de gobierno, pero no sabemos cómo quieren gobernar. ¿Qué nos propone el Sr. Rajoy? Tanto que se le llena la boca hablando de economía, ¿alguien sabe cómo asumiría él la crisis? ¿Qué piensa Rajoy del cambio climático, qué nos proponen su primo y su partido? ¿Cuál es la política social que quiere, si es que la quiere? Díganme, ¿Saben ustedes qué propone el Sr. Rajoy?

El PP es un partido antiguo, de derechas, y con un proyecto caduco; por eso jamás comprenderá que la izquierda genere debates y sea un laboratorio de ideas, que plantee cuestiones como en su día hizo con el matrimonio homosexual y la ley de dependencia, o como ahora hace, de la eutanasia, del voto inmigrante, del aborto, de sostenibilidad, etc. También por ello los ciudadanos han confiado en nosotros para gobernar tantas veces, y tan pocas en el Partido Popular.

Lo siento, pero no admito lecciones de la derecha de este país. Porque, que nadie lo dude, el PP es un partido que siempre ha intentado girar al centro y ha terminado, siempre, en la derecha. Su gaviota es un ave bicéfala, y eso confunde mucho. Tanto giro al centro, y tanto giro desesperado y definitivamente frustrado, acaba por marear. No son capaces de parecerse a la ciudadanía, de definirse y decir sin complejos quienes son y que quieren. Los españoles quieren ideas, quieren proyectos, quieren derechos, quieren un Gobierno moderno, atrevido, valiente, innovador, de futuro. Quieren un Gobierno del PSOE, que integre, que escuche, que debata, que progrese. Un Gobierno del siglo XXI.

Así las cosas, señores del PP, adelante. Sigan hablando sobre ustedes, que nosotros nos dedicaremos a gobernar para los ciudadanos.

8 jul. 2008

Artículo de EL PAÍS. 7/07/08
por Almudena Grandes



TONTA
"No más muertes por petróleo. Ahora, cuando la oposición a la directiva de retorno ha convertido a tantos europeos en ingenuos desinformados y en demagogos irresponsables, recuerdo estas palabras, no más muertes por petróleo, escritas en todos los idiomas y coreadas por personas que, hace algunos años, merecieron las mimas descalificaciones por parte de quienes asumieron, con plena información y responsabilidad, la bienintencionada iniciativa de una guerra. Y lo recuerdo ahora porque, por fin, Irak ha puesto a disposición de las multinacionales de Occidente sus reservas de petróleo, las terceras en importancia del planeta, en plena crisis energética. No más muertes por petróleo.
A mí, lo que me gustaría de verdad es ser tonta. Creer que Bush creía que Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva. Creer que Aznar y Blair le acompañaron en su buena fe. Creer que la situación en Irak es hoy mejor que antes. Creer que la liberalización del petróleo iraquí no tiene nada que ver ni con la guerra de entonces ni con la paz de ahora, esa paz repleta de bombas, de hambre, de miseria, de suicidas, de epidemias, de viudas, de huérfanos, de muertes y muertes, y más muertes sin fin, en la que los generales estadounidenses se afirman con orgullo victoriosos. De verdad que me gustaría creérmelo, aunque sólo sea porque Repsol es una de las empresas que van a competir por el sangriento botín de aquella cruzada emprendida a favor de la democracia y los derechos humanos del pueblo iraquí.
Claro que, quizás, ni siquiera la esptupidez sería suficiente. Porque hasta si yo fuera tonta, pero tonta de remate, me preguntaría cómo es posible que los libertadores de un pueblo oprimido lo arrasen primero para arrebataerle su riqueza después. Y eso me convertiría en una ingenua desinformada, una demagoga tan irresponsable como si fuera lista."

17 jun. 2008

Porque merece la pena.

Me han preguntado ya en muchísimas ocasiones el porqué estoy en política siendo tan joven. Creo que la política no tiene edades preferidas y, de hecho, pienso que muchos más jóvenes deberían preocuparse por su ciudad y por su futuro.

Yo entré en las Juventudes Socialistas en el año 2005. Quiero recordar que por aquellas fechas el PSOE de Orihuela se había constituido de nuevo, y fue entonces cuando me decidí a contactar con ellos. Tenían un proyecto ilusionante y atrevido. Eran tiempos duros, muy duros, para quienes no tenían la más mínima experiencia política. Eran personas corrientes que decidieron cambiar sus vidas, decidieron unirse y empezar ha hablar de futuro. Poco a poco fueron creciendo, pero lo hicieron muy costosamente porque las circunstancias no les fueron muy favorables.

Pocos conocían la nueva andadura del Partido, y no teníamos medios ni cobertura en absolutamente nada. Todo era como empezar de cero. Imaginen que ahora se juntan con cuatro personas y deciden levantar un partido, sin tener nada, ni experiencia, ni recursos, ni contactos… Pues así fue como empezó todo.

En casi un año el Partido había tomado su forma, gracias al brutal esfuerzo de la Ejecutiva. Era un equipo de trabajo muy activo y comprometido, del que me siento profundamente orgulloso y totalmente agradecido. Llevaron al PSOE a unas elecciones muy duras, muy tensas, en las que nos colmaba la impotencia por la manipulación, las prácticas mafiosas, el caciquismo. Es el impresionante y opresor aparato del Partido Popular, que todo lo moviliza y lo controla y que, a pesar de que yo me esperaba lo peor de ellos, llegó a sorprenderme mucho, muchísimo. Hay que verlo para poder creerlo. Cuando uno mira con los ojos y la mente abiertos a la realidad, sin ninguna cortina por medio, a veces las ideas y convicciones caen por su propio peso. Entonces comprendí el porqué nadie quiere creer en la política…

Entendimos pronto que esos son los medios de la derecha de esta ciudad, y que pese a su exagerada virulencia, a demás de acostumbrarnos a ellos, debíamos aprender a combatirlos. Aquello era muy duro, no pueden imaginarse cuánto. Por eso admiro mucho a todos aquellos que llevaron las riendas del partido en la campaña y que fueron la voz y la imagen del PSOE.

Nos atacaron machaconamente. Recuerdo especialmente una frase de Antonia Moreno a propósito de todo aquello: “cada vez que brillan vuestras espadas se que vamos por buen camino. Sólo le tiran piedras al árbol que da manzanas”. Y tenía razón. Cada golpe nos hacía más fuerte, el hecho de ver las formas de hacer política que tiene la derecha de esta ciudad es lo que nos hacía reafirmarnos en nuestro proyecto. Cada vez más: queríamos el cambio.
Entré en el PSOE desde el día en que cumplí la mayoría de edad. Entré en el PSOE y permanezco en el PSOE porque creía y sigo creyendo que mi ciudad merece la pena. Todo pueblo debe tener un tiempo y una vía para recuperar la dignidad que tantas veces le han sustraído, y hacer posible la esperanza en el futuro. Pues bien, ese tiempo ha llegado, y esa vía somos nosotros.

Le pese a quien le pese tenemos las manos limpias y el corazón lleno. No hay pasados políticos, no arrastramos lastres, no existen hipotecas de ninguna clase. Todos somos ciudadanos de a pie, tenemos familia, cada uno sus estudios, o su trabajo. Tenemos nuestras aficiones y nuestros amigos. Tenemos una vida normal, pero también, y sobre todo, tenemos coraje y tenemos ilusión por conquistar una Orihuela distinta. Creemos en otra forma de ser, otra forma de gobernar. Queremos honestidad, proyectos ilusionantes que nos saquen de la política del día a día. Queremos crecer, soñar, sentir. Sabemos que esa Orihuela que sueñas es posible, sólo hace falta reaccionar. Y eso fue lo que yo hice, reaccioné. Decidí luchar por ese sueño, y no pararé hasta que se cumpla porque Orihuela lo merece.